La ortodoncia no sirve únicamente para alinear los dientes y mejorar la estética de la sonrisa. También permite corregir alteraciones en la forma en que encajan las piezas dentales, que pueden afectar a la masticación, la higiene oral y el equilibrio de la mordida. En este artículo, te contamos todo lo que debes saber.
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Dientes apiñados y espacios entre piezas
Uno de los motivos más habituales para recurrir a la ortodoncia es el apiñamiento dental, que aparece cuando no existe suficiente espacio para que los dientes se coloquen correctamente. Esta situación puede dificultar el cepillado y favorecer la acumulación de placa bacteriana en determinadas zonas.
En el caso contrario, cuando existen separaciones entre los dientes, la ortodoncia puede ayudar a cerrar o reducir esos espacios, siempre que su origen y las condiciones de la boca permitan corregirlos mediante el movimiento dental.
Alteraciones de la mordida
La ortodoncia también puede tratar diferentes tipos de maloclusión, es decir, problemas en la forma en que encajan los dientes superiores e inferiores.
Entre ellos se encuentran la mordida abierta, cuando algunos dientes no llegan a contactar al cerrar la boca; la mordida cruzada, cuando determinadas piezas superiores quedan por dentro de las inferiores; y la sobremordida excesiva, cuando los dientes superiores cubren demasiado a los inferiores.
Según el diagnóstico, corregir estas alteraciones puede mejorar la función masticatoria y favorecer una distribución más equilibrada de las fuerzas.
Desalineación y desgaste dental
Cuando los dientes están mal posicionados, pueden producirse contactos inadecuados durante la masticación. En determinados casos, la ortodoncia ayuda a mejorar su alineación y a establecer una relación más funcional entre las piezas.
No obstante, el desgaste dental o el dolor mandibular no siempre se solucionan únicamente con ortodoncia. Es necesario identificar su causa antes de recomendar un tratamiento.
¿Cuándo conviene valorar un tratamiento de ortodoncia?
Una revisión permite detectar alteraciones que pueden pasar desapercibidas y estudiar si es recomendable corregirlas. La edad, el estado de las encías y la salud general de los dientes también influyen en la planificación.
¡Recuerda! En nuestra clínica dental realizamos un estudio personalizado para identificar tus necesidades y valorar las opciones de tratamiento, ¡solicita tu cita y descubre cómo la ortodoncia puede ayudarte a mejorar la función y la alineación de tu sonrisa!